Siurana

Entre las comarcas vinícolas del Montsant y El Priorat, encontramos este pueblo con un encanto especial. Si eres amante de la naturaleza, si te gustan los deportes de aventuras, o si simplemente buscas un remanso de paz, éste es tu sitio.

La carretera que conduce a Siurana es un espectáculo de colores. La piedra labrada por el tiempo y la erosión se nos muestra majestuosa y cuando llegas por fin arriba del todo sientes que has llegado al paraíso. A unos diez kilómetros merece la pena pararse en el pantano que lleva el mismo nombre. Siurana, sencillamente, hay que visitarlo para disfrutar. El hecho de ser casi inaccesible hace que el pueblecito conserve ese toque casi onírico que presenta al visitante.

Se trata de un río, afluente del Siurana, cuyo fondo está formado por roca caliza, y a causa de la erosión de los saltos de agua, estos han formado unos charcos profundos muy característicos que en verano se convierten en un lugar ideal para tomar un buen baño, fresco y tonificante.