Montserrat

Ir a Montserrat equivale a subir al Monasterio, que está en lo alto de la montaña. Una vez allí uno puede optar por lo religioso o por el contacto con la naturaleza, además de disfrutar de las vistas – son espectaculares: las caprichosas formas de los picos redondeados.

La Basílica de Montserrat es de una sola nave y se comenzó a construir en el siglo XVI y fue reconstruida por completo en el siglo XIX (año 1811) después de la destrucción en la guerra de la Independencia. La fachada se realizó en 1901 y su reconstrucción estuvo detenida durante los años de la guerra civil.

Tiene diversas capillas que se ubican alrededor de la única nave que está sostenida por unas columnas centrales, con tallas realizadas en madera por Josep Llimona. En la cabecera está situado el altar mayor y la zona del coro. El carácter de Basílica le fue otorgado por el Papa León XIII en el año 1881.

Justo sobre el altar mayor está situado el camarín de la Virgen “La Moreneta” – una figura que atrae a innumerables devotos por un camino pedregoso hasta la cueva donde este icono permaneció oculto durante más de 800 años. A